¿Fracasó el rock subterráneo en Perú?
Photo Credit To Miguel Ángel Vidal

¿Fracasó el rock subterráneo en Perú?

¿Fracasó el rock subterráneo en Perú? lo publiqué originalmente en el difunto webzine KonexiónRock.net de Luis Espinoza, el 21 de setiembre de 2011. Lo publico nuevamente para recordar la presentación hace 30 años de Voz Propia en la Feria del Hogar (30 de julio de 1988).

rock subterráneo en Perú
Auditorio con capacidad para 2500 personas de la Feria del Hogar (30/07/1988). Archivo fotográfico de Miguel Ángel Vidal.

La tradición es, contra lo que desean los tradicionalistas, viva y móvil. La crean los que la niegan para renovarla y enriquecerla. La matan los que la quieren muerta y fija, prolongación de un pasado en un presente sin fuerza, para incorporar en ella su espíritu y para meter en ella su sangre.

José Carlos Mariátegui

Han pasado [33] años, desde que la movida subte (rock subterráneo) nació. Una serie de eventos confluyeron e hicieron posible que esa pelea individual por conseguir un espacio para expresarse confluyera en un conjunto de puntos en común y entrara en resonancia; todo ello dentro de un contexto histórico muy especial.

No voy a marcar como punto de inicio la formación de Leuzemia, pues en este caso estamos hablando de una movida y como saben muy bien los historiadores un hecho histórico no es producto de una individualidad o una acción antojadiza de 3 personas.

Aunque la verdadera historia, como el vino, tarda en mostrarse -esto debido a que la información aún puede ser manipulada pues los protagonistas siguen teniendo vigencia y de alguna manera cierto poder en los medios- se han escrito libros, tesis y sendos artículos sobre el rock subterráneo, que no está mal claro, aunque siempre será en beneficio de alguien.

Mi observación, en este caso, va al hecho en el que casi todos han coincidido, y es que “la movida subterránea fracasó”, por lo cual murió a fines de los 80. Esta idea no sólo ha buscado culpables entre sus actores sino también ha creado muchos desencantamientos y hasta depresiones entre sus ex seguidores.

Un artículo publicado en la revista Dedo Medio este mes, donde se vuelve a tocar el punto, y la invitación a escribir un artículo para este medio han sido básicamente los motivos para poner el dedo en la llaga.

Básicamente el colapso de la movida del rock subterráneo, según ellos, fue en lo que se conoce como la segunda hornada del rock subterráneo, luego que las primeras bandas como Narcosis, Guerrilla Urbana, Zcuela Crrada, etc., dejaran de existir; es decir del 86’ al 90’.

A mi manera de ver las cosas es el mejor periodo de la movida subte. Claro, yo no lo veo bajo los mismos preceptos y no es porque en dicho periodo mi banda haya sido una de las protagonistas. Yo seguí de cerca también los comienzos de esa movida y fui amigo de muchos de sus protagonistas.

Los motivos de este fracaso, como casi coinciden todos estos señores, es la no masificación de su propuesta musical, la incapacidad por no llegar a ser comerciales, a traspasar las fronteras, a consolidar una escena de rock firme y económicamente sostenible o sustentable.

No encuentro otro motivo, como si fuera el dinero una razón de éxito de aquellos jóvenes que tuvieron las ganas y los huevos para expresarse sin importarle las putas reglas.

Por supuesto que sí fue un fracaso contundente de muchas de las bandas que nacieron en los noventa y que tenían la intención clara de comercializarse, de los sellos y de las revistas que apoyaron esa nueva consigna. No los culpo, razones hubieron muchas, pero la movida subterránea nunca tuvo esa intención; si alguien la tuvo estuvo bien escondida.

Al igual que se habla del fracaso del rock subterráneo también se habló afuera del fracaso de los punks y antes de los hippies, y así etc, etc, cosa de la más errada. Todos estos movimiento nunca tuvieron la intención de perennizarse, ni de implantar un nuevo sistema político, de llegar al poder y lograr la expulsión del diablo de este supuesto paraíso. Nadie pretendió mantenerse puro, aislado e incomprendido por siempre y para siempre. Esa mentalidad narcisista la han proyectado los medios, aquellos que necesitan siempre nuevas modas, algo nuevo que vender pues sus deseos y su visión son meramente de índole material.

Todo lo que consiguió el rock and roll en estos últimos 50 años lo disfrutan no sólo los que escuchan música hoy sino todos los jóvenes que ahora tienen más derechos que antes, que tienen la libertad de vestirse como les da la gana, de agujerearse la piel, de andar de la mano y de besarse en público con su compañero del mismo sexo.

El rock and roll es y ha sido un elemento propagandístico y una de las fuentes de cuestionamiento más efectiva del sistema. El rock es más que un espectáculo y una taquilla; su importancia va más allá de una cifra de mil dígitos y un concierto de cien mil personas.

El punk dijo lo que tenía que decir y sus ideas fueron y son adoptadas por millones y no sólo en el ambiente musical. Al igual el rock subterráneo fue una descarga de pasiones, descontentos, frustraciones y voces que dijeron al unísono “¡Aquí estamos y esto es lo que pensamos¡” sin permiso de nadie.

El objetivo fue ese y no otro. Nadie se proyectaba en el futuro, era el presente lo que contaba, nuestros sentimientos e ideales o valores se anteponían a los formatos que la gente de afuera quería implantarnos.

Sólo los hipócritas lo hicieron, sólo los que aspiraban por lo bajo a otros tipos de “éxito”, aquellos periodistas que pensaron vivir vendiendo su revista, los músicos que se visualizaron ser famosos y ricos. Aquellos que se empecinaban en sonar en las radios y que su música retumbara todos los sábados por la noche. Aquellos que se creían especiales y a quienes la realidad les tiró en la cara su vanidad inservible.

¡No señores, les digo con toda la convicción del mundo que la movida subterránea no fracasó¡, les digo a los que la vivieron aquellos años y a los jóvenes que leen ahora la historia impresa.

La movida subte fue una catarsis de ideas y de propuestas musicales, de expresiones, de emociones y de hechos concretos por los cuales hoy muchos jóvenes tienen servido el plato; fue una semilla que germinó en otros, que también se transformó, que fue sembrada en una tierra fértil y que también germinó en otros lugares.

Los hechos que marcaron el segundo periodo del rock subterráneo fueron los mas álgidos, los más contundentes. Alejados del primer periodo asumieron su postura de forma más asertiva, sin dubitaciones de si soy o no un punk; por ello, además del contexto político y social que se encrudeció y que hacía mucho mas difícil expresarse y difundir el material se optó por la creación.

Es imposible pensar que no se realizaron acciones fascistas y de desencuentro y hasta confusión pues indefectiblemente era hasta cierto punto lógico, pues todo ello formaba parte de esa catarsis. Los movimientos modernos tienen entre sus características ese tipo de acciones: las actitudes sectarias, el romanticismo, la frustración a la imposibilidad de no conseguir plasmar lo que se siente en el alma.

Lo que sucedió aquí fue un hecho único y eso lo entienden muy bien nuestros países vecinos pues la escena del rock subterráneo es considerada como la más incólume, interesante y firme en Latinoamérica pues nunca llegó a transformarse traicionando su corazón.

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Voz Propia durante su presentación en en Primer Festival de Rock Subterráneo en la Feria del Hogar, 30 de julio de 1988. Archivo fotográfico de Miguel Ángel Vidal

Cuando pisé la bandera norteamericana [durante la presentación de Voz Propia en en el primer festival de rock subterráneo en la vigésima edición de la Feria del Hogar organizado por la revista Esquina el 30 de julio de 1988] y mandé a la mierda eso que ahora llaman futuro prometedor no pensé ni en el dinero ni en el rock nacional, ni en el puto comercio, a pesar que el accionista de la feria estaba allí presente, ya que éramos la banda que prometía.

No somos culpables del futuro de nadie, pues cada quien es dueño de sus actos y si alguno de ellos deseaba comercializarse y ser famoso, ese era un terreno en el cual no teníamos jurisdicción. No creo francamente que alguno de sus actores se arrepienta de haberse subido al escenario o frecuentado esos espacios y escrito unas cuantas líneas en un fanzine.

Si hubo periodistas, músicos o escuchas que se vieron frustrados por aquellos actos, bueno pues escogieron mal; debieron promocionar a otro tipo de bandas que fueran con sus ideales económicos y sus aspiraciones arribistas. Los únicos que se vieron timados en lo que se conoció como rock subterráneo fueron los timadores que se albergaron allí aprovechando el momento con tal de saltar a la palestra. Bueno, pues si fue así qué pena.

Volvería a tirar la paloma al público cada día de mi vida, como lo hice en la Feria del Hogar el año 88 si eso significa que me zurro en tu idea de éxito. El mensaje fue enviado, la acción hecha, misión cumplida, ahora si por ello nos ganamos un buen recuerdo es para saborearlo con un buen trago en solitario.

Dedicado a Edwin Escuela, José Eduardo Matute, Kilowatt, Omiso y al Romántico que están bien muertos. Salud amigos.

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Concierto de Voz Propia, sábado 21 de julio de 2018. Una celebración a los 30 años de la maqueta No Puedo Irme y de la presentación de Voz Propia en la feria del Hogar.

 


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Miguel Angel Vidal

Arquitecto y fundador y vocalista de la banda Voz Propia.

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